Después de la Gran Revolución Socialista de Octubre y la Guerra Civil en Rusia en principios del siglo pasado más de 2 millones de la gente se quedaron en la emigración. Ese fenómeno que no tiene análogos en historia, dejó la huella enorme en el desarrollo de la cultura mundial. Literatura, música, ballet, pintura igual que todos logros científicos del siglo XX no se puede imaginar sin participación de los rusos de la primera honda de emigraciones. Era el verdadero Éxodo de los emigrantes, cuando en el extranjero se quedaron la gente a la que consideramos no solamente como los súbditos del Imperio Ruso, sino portavoces de la identidad rusa sin ninguna mezcla con lo “soviético” posterior, lo que sufría la sociedad del país posteriormente. Con el tiempo ellos hicieron habitante un continente que en realidad no existe en ningún mapa del mundo, su nombre es “Emigración rusa”.

Los destinos principales de la “emigración blanca” (como ellos mismos se llamaron) – eran los países de Europa Occidental, con los centros en Praga, Berlín, Paris, Sofía, Belgrado. La parte notable se asentó en China, en la ciudad de Harbin, donde en 1924 vivieron unos 100.000 de los emigrantes rusos. Muchos de ellos se quedaron en los Estados Unidos y Canadá. Algunos tomaron el rumbo a Australia. En 1924 en Paris sale el periódico “Paraguay” con el epígrafe “Europa frustró las esperanzas nuestras. Paraguay – es el país del futuro”. Estas palabras se resultaron proféticas.

La primera honda de los emigrantes consistía no solamente en los representantes de élite cultural de Rusia, sino de la parte notable de los militares. Según los datos de la Liga de las Naciones casi un cuarto de todos los emigrantes eran los militares del “Ejército blanco” que abandonaron Rusia. Toda esta gente no logró la vida digna en Europa: unos tenían que lavar el suelo, otros trabajaban de obreros no especializados en las fábricas … América del Sur y Paraguay inclusive atraían a los emigrantes rusos por su misterio y la esperanza en el futuro. Por eso unas decenas de los emigrantes rusos, los que tenían muy buena formación educativa general y militar se atrevían a un paso valiente: tomaron la decisión venir a Paraguay y no se equivocaron en sus cálculos.

Hoy día en la capital del Paraguay, Asunción, y algunas otras ciudades las calles, avenidas tienen los nombres de esa gente: General Beliayev, Mayor Boris Casianoff, Capitán Serguéy Salazkin, Coronel Gueorgui Butlerov, Teniente Vasili Miliutin, etc. En el mapa de Asunción hay la calle de la Federación Rusa. En el Oeste del país se encuentra la ciudad Forttin-Serebriakov, donde está instalado el monumento del General Beliayev – el Jefe de Estado Mayor del Ejército paraguayo durante la Guerra del Chaco.

Unos de los primeros que vinieron a Paraguay eran General Nikolay Ern, los ingenieros Boris Makovskiy, Gueorgui Shmagaylov, Alexandr Piatnitskiy, Evgueniy Avramenko, Vadim Sajarov, el médico militar Evgueniy Timchenko, artilleros Igor y Lev Oranzherev. En el 1925 el Gobierno paraguayo invitó oficialmente a Asunción al ex-Profesor de la Academia de Ingeniería de St. Petersburgo a Serguey Bobrovskiy quien encabezó el grupo de los técnicos rusos que fundaron “Unión de los Técnicos Rusos en el Paraguay”. Esta Unión a su turno llevó al Paraguay a los ingenieros Alexey Kashirskiy, Alexandr Bogomolets, Boris Vorobiov, Vladimir Bashmakov u otros quienes con el tiempo formaron el Departamento Nacional de los Obras Sociales. Ellos tomaron la parte principal en la proyección del sistema de suministro eléctrico y de la red de las carreteras paraguayas. Con su participación fue creada la Facultad de las Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad Nacional de Asunción. El primer Decano de esta Facultad fue Serguey Bobrovskiy. Sus colegas eran Gueorguiy Shmagaylov, Serguey Shishpanov, Serguey Konradi, Nikolay Krivoshein, Nikolay Sharskiy.

En este artículo nos concentramos en dos personalidades: Serguey Nikolayevich Shishpanov y Serguey Pavlovich Bobrovskiy. Serguey Pavlovich Shishpanov nació en el 1894 en el Norte de Rusia. En el 1911 graduó el Colegio Técnico en la región de Cherepovets, de la provincia de Novgorod. Aquel entonces la población de la región era de unos 197.000 de habitantes de los cuales 43.00- los niños de la edad escolar. Esos niños estudiaban en las escuelas locales (8.885 personas), escuelas bajo la protección del Ministerio (985 personas) y escuelas religiosas (2171 personas). Es decir, solo un tercio de los niños tuvo la posibilidad de obtener la educación.

Al terminar el Colegio Técnico en Cherepovets, Serguey Shishpanos ingresó a la Universidad Politécnica de St. Petersburgo – la mejor Universidad del Imperio Ruso – terminó sus estudios en el 1915. Por las dificultades financieras ya en el 1914 empezó a dar clases de matemáticas en el Colegio Técnico de la Sociedad de Defensores de la Enseñanza de St. Petersburgo y en los Cursos Preparatorios de Néva. Nada más de obtener el Diploma de la Universidad le enviaron al Ejército porque la Primera Guerra Mundial estaba en su apogeo y Rusia se quedó en la situación muy grave.

De repente Shishpanos se ubica en Odessa, donde en 1917 termina estudios en la Academia de Artillería de Sergui, la carrera de Edificios Fortificaciones para las Tropas de Artillería del Imperio Ruso. Del 1917 al 1919 trabaja del profesor de matemáticas y física en Crimea y en la IV Gimnasio (Colegio) femenino de Sevastópol. En 1920 participa en las batallas de la Guerra Civil en Crimea como uno de los componentes del “Ejercito Blanco”. Ocupa el cargo del técnico de artillería de la Fortaleza de Sevastópol. Después junto con las tropas del “Ejército Blanco” bajo el mando del Barón Vránguel se evacua a Constantinopla y ya nunca vuelve a su Patria. Del noviembre de 1920 se convierte al emigrante.

Primeramente unos meses fatigosos de la espera vive en la ciudad griega Gallipoli donde durante los años 1920-1923 estaba la disposición del Cuerpo Francés de Expedición (500 personas) y el Primer Cuerpo Militar del Ejército Ruso de general Vránguel (25.000 personas). De facto del 1921 esa era la ciudad rusa. Hasta el 1923 las tropas rusas formalmente desarmadas, en realidad estaban preparadas y listas para volver a su Patria en cualquier momento. Pero eso no sucedió. Al entenderlo, en el 1922 Serguey Pavlovich Shishpanos se muda a Praga donde consigue trabajo del profesor de matemática y física en el Colegio de San Nicolás. Con el tiempo empieza a dictar el curso especial “Ecuaciones integradas con las derivadas particulares” para los estudiantes ruso-hablantes, de la carrera de Radiotelegrafía en la Universidad Politécnica de Praga. Más tarde le contrataron en una de las más antiguas y prestigiosas Universidades de Europa en Karlovy Vary (fue fundada en el 1348 por el Imperador Carlo IV). Su tiempo libre dedicaba a dar clases de algebra en el Colegio Superior Ruso de las Líneas de Comunicaciones y física en los Cursos de Automóviles y Tractores.

Después de los pensamientos duros y vacilaciones acepta la propuesta y se traslada a América del Sur. En el 1926 llega al Paraguay y pronto ocupa el cargo del profesor de la Facultad de Física y Matemáticas de la Universidad Nacional de Asunción (fundada en 1889). Durante la Guerra del Chaco (1932-1935) Shishpanov dictaba clases de la teoría del lanzamiento de bombas y la base de matemática en los Cursos de los Aviadores Paraguayos. Después de la Guerra publicó una serie de los artículos sobre matemática superior que jugaron papel importante en el desarrollo de los cálculos integrales y diferenciales. Fue nombrado el Miembro de la Sociedad de Matemática de España y Argentina. Hoy día una de las calles de Asunción lleva el nombre “Calle del Profesor Shishpanov”. Serguey Pavlovich Shishpanov murió en 1958 fue enterrado en la parte rusa del Cementerio Ruso en Asunción.

Otra personalidad, la que quisiera destacar en este artículo, es Serguey Pavlovich Bobrovskiy, nacido el 28 de mayo de 1875 en la familia del jefe de la Academia Jurídica-Militar, con el tiempo Senador, General de Infantería, famoso histórico Pavel Osipovich Bobrovskiy. En la edad de tres años Serguey fue matriculado al Paje-Candidato de la Corte Rusa aunque sus estudios empezó primeramente en el Cuerpo de Cadetes de San Nicolás de donde en el 1888 fue pasado al Cuerpo de Pajes de Su Majestad Imperador de Rusia. Para ser estudiante de esta institución tenía que durante diez años cursar los estudiaos en el colegio anterior aprobando siempre los exámenes con sobresaliente.

En agosto de 1893 Serguey Bobrovskiy fue ingresado al dicho Cuerpo y a partir del 1 de septiembre fue admitido como un militar profesional. En el año 1894 por sus éxitos fue nombrado Sargento en Funciones, más tarde en noviembre del mismo año el Sargento del Cuerpo. Con el tiempo le nombraron el Paje Privilegiado de la Corte del Imperador Ruso. En sus memorias Sargento Shtrandman escribió que después de la investidura al Sargento del Cuerpo a Serguey Bobrovskiy el Director del Curpo Conde Keller le condecoró con la espada que cada año entregaron al mejor estudiante. Según la ley que existía en Rusia en aquellos tiempos los egresados del Cuerpo de la Corte del Imperador Ruso tenían que servir en al Ejercito como mínimo tres años. Al terminar los estudios Serguey Bobrovskiy en el agosto de 1895 obtuvo el grado militar de Teniente y fue enviado al 7 Batallón de zapateadores esperando poder ocupar el cardo del oficial.

Le interesaban siempre las materias técnicas. Por su trabajo técnico recibió el regalo del Departamento de Su Majestad Imperador Ruso – reloj de oro. Del 1896 sirve en Batallón Real de Zapateadores en cargo del Jefe de la Compañía. Al pasar tres años le enviaron a seguir sus estudios en la Academia de Ingeniería de San Nicolás, donde cursaba los estudios durante de dos años. Terminó sus estudios con éxito, le otorgaron el grado militar – Capitán y enviaron a segur servicios en el Departamento General de Ingeniería. En este momento empieza a desarrollar los proyectos de construcción de los puentes. Por sus investigaciones en esta área le otorgaron el Premio del famoso ingeniero de las líneas de comunicación Serguey Berezin. Este premio tuve monto de 350 rublos. A partir de este momento casi toda su vida estaba dedicada a la proyección y construcción de los puentes.

Antes de la Primera Guerra Mundial participaba en los concursos técnicos los que siempre ganaba. En 1910 le otorgaron el grado militar – Coronel y condecoraron con el orden de San Stanislav de segunda categoría (antes fue condecorado con el orden de Sata Ana de tercera categoría). Después de los estudios en la Academia Serguey Bobrobskiy servía de ingeniero en el Ejército ruso y al terminar la carrera militar obtuvo el permiso de Su Excelencia Real, Príncipe Imperial y otorgaron título científico – Profesor de la Academia de Ingeniería de San Nicolas.

Trabajando del profesor de la Academia comparte trabajos de creación y construcción del puente de Pedro el Grande en el rio Neva en St. Petersburgo. Hoy día en este puente hay la placa conmemorativa con la imagen del Coronel. S. P. Bobrovski, quien proyecto la parte giratoria del puente. En julio de 1914 fue enviado al Estado Mayor de Circunscripción de Varsovia a preparar campo de operaciones en vísperas de las acciones bélicas en las fronteras de Rusia. Allí era director de los proyectos de construcción de los puentes en los ríos Neman, Zelva, Yaselda, Shara, se dedicaba a las funciones para garantizar trabajos técnicos en los Ejércitos del Frente Nord-Oeste.

Con el tiempo se dedica a la organización del parque de automóviles de Ejército. Serguey Pavlovich tenía buenos conocimientos en este aspecto. Él sabía conducir, su familia tenía coche, su hermana era una de las primeras mujeres en Rusia que recibió el carnet de conducir. En mayo de 1916 con el “Permiso Superior” fue aprobado “Compuesto temporal de los especialistas de control técnico en las construcciones de los tanques para las necesidades militares y las reglas y de los derechos de la fábrica mencionada”. Coronel Bobrovskiy fue nombrado el Ingeniero Principal de la Dirección General Militar y después, Inspector Principal del control de las construcciones de los tanques para las necesidades militares y las reglas y de los derechos de la fábrica mencionada. En el 21 de noviembre de 1917 obtuvo el grado militar General-Mayor. Parece que era el último general en Rusia antes de que empezara la Revolución de bolcheviques.

La construcción de la fábrica de los tanques fue previsto en Siberia, los trabajos tenía que realizar una empresa británica. Para aprender las tecnologías nuevas y absorber la experiencia de los colegas extranjeros viaja mucho a Inglaterra, Francia, Italia. De sus impresiones y pensamientos avisa al Estado Mayor del Comandante en Jefe Superior. En julio de 1927 fue enviado a Inglaterra y eso era su última comisión de servicio porque empezó la Revolución de bolcheviques. El 2 de marzo de 1928 volvió a su Patria y así se termina su trabajo en Rusia. La última nota en su librito del trabajo está mencionada el 4 de marzo de 1918. Se fue.

Empezó un viaje largo del General ruso. No pudo volver a su Patria, pero siempre pensaba en ella, su alma se quedó allí. Él recogió a unos oficiales ellos alquilaron un barco para el viaje a Vladivivostok donde querían formar parte del Ejercito del Almirante Kolchak. Pero en enero de 1920 Kolchak fue detenido y encarcelado por los bolcheviques. Después de 6 días de torturas le fusilaron y su cuerpo hundieron en las aguas congeladas del rio. Entonces, en vez de llegar a Vladivostok el barco con los oficiales rusos entre los cuales era Serguey Bobrovskiy llegó a Japón de donde ellos se partieron rumbo a América del Sur. Argentina, Uruguay, Paraguay les prestaron refugio político. En Paraguay ya estaban alojados muchos militares rusos. Unos ochenta personas de ellos se alistaron al Ejército paraguayo, entre ellos Generales Ivan Beliayev, Nikolay Ern quienes dirigían las acciones bélicas en la Guerra sangrienta (1932-1935) con país vecino – Bolivia, en que Paraguay venció aunque Bolivia tenia potencial económico más desarrollado.

Serguey Bobrovskiy no se quedó fuera de la vida activa del país que le prestó su refugio. Basándose en su enorme experiencia él en el Paraguay se dedicaba en lo mismo que en Rusia – construcción de los puentes. Junto con otros ingenieros rusos era uno de los fundadores de la Universidad Técnica. Con el tiempo Bobrovsliy se trasladó a Buenos Aires donde trabajaba hasta que le permitía su salud. Durante la Segunda Guerra Mundial Bobrovskiy activamente mantenía a la Unión Soviética en su lucha contra Alemania fascista y sus satélites. Participaba en las actividades de la Sociedad de la Ayuda de los Huérfanos de la Segunda Guerra Mundial. Le interesaban los libros, periódicos, revistas que llegaban de la Unión Soviética.

Serguey Pavlovich quería que le entierren en Rusia. Era complicado. Pero durante los años de “Perestroyka” los restos de Serguey Bobrovskiy llevaron a Moscú donde los enterraron en el cementerio de Kotliakov. Hace unas decenas de los años en Rusia se restauraron la tumba de su padre – Senador, General en Infantería Pavel Osipovich Bobrovskiy en su hacienda patrimonial. Los ciudadanos la cuidan hasta hoy día y están muy orgullosos con su paisano tan famoso. Los descendientes de Serguey Bobrovskiy ahora viven por todo el mundo, en Argentina, Inglaterra, Estados Unidos. El hijo de S.P. Bobrovskiy – Serguey Sergeyevich Bobrovskiy, como su abuelo, eligió la carrera militar, servía en las tropas de Argentina y se jubiló alcanzando el grano militar – Teniente Coronel.

Hoy la memoria buena de dos excelentes Serguey’s – Shishpanov y Bobrovskiy, volvió a su patria, a Rusia. Durante los años del régimen soviético del 1920 hasta el 1980 estaba prohibido pronunciar sus nombres en el país, porque ellos abandonaron su Patria y no querían ser comunistas. Pero la justicia vence. Sus nombres, a dar la vuelta alrededor del Globo Terráqueo, atravesando el Paraguay, volvieron a su Patria. Estoy seguro que ellos, junto con Ivan Beliayev, Nikolay Ern, ingeniero Nikolay Snarskiy, Boris Makovskiy, los médicos Evgueniy y Konsatntin Gramatchikov y otros intelectuales de Rusia pusieron el fundamento firme en el que en el siglo XXI se desarrollan las relaciones paraguayo-rusas y van a desarrollarse y ampliarse cada día más.

Trabajos citados

Azarenkov, Alexander, y Iván Timofeevich Beliaev. «Rusos de Paraguay: O cómo un blanco ganó la guerra en América». Archivo Histórico, vol. 5, 2005, pp. 37-38.

Elegante, Sergio, et al. «Notas marinas». Notas marinas, vol. 11, n.º 3, 1953.

Goncharenko, Oleg. Un ejército exiliado: Medio siglo de emigración militar (1920-1970). Veche, 2018.

Karmen, A. R. «La apertura del país guaraní». America Latina, vol. 5, 2005.

Martynov, Boris Fedorovich. Miklukho-Maclay paraguayo: Una historia sobre el General Belyaev. Instituto de América Latina, Academia Rusa de Ciencias, 1993.

—. Paraguay Ruso. Casa de Publicaciones Militares, 2006.

Volkova, S., editor. El ejército ruso en el exilio. Tsentrpoligraf, 2003.

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